No, el mundo no se divide en seductores y no seductores, a pesar de lo que algunos creen. El mundo seduce: es como un baile; va girando a su ritmo, con su propia música y nunca se detiene. Y cuando digo nunca es nunca, a pesar de que a mucha gente la palabra seducción le parece espeluznantemente caótica. Hoy te voy a contar lo que es la seducción como forma de vida.

El significado místico de seducir

Parece casi un tabú en la sociedad, casi al mismo nivel que Lucifer, Osama Bin Laden o Alex Ubago. Pero hay que admitir que, como otras tantas ideas, este tabú no tiene ni pies ni cabeza. ¿Qué significa la palabra seducción? Puedes buscarlo en la RAE pero, como bien dijo ya Ángel Lafuente, «las palabras fueron creadas al servicio del hombre y no el hombre al servicio de las palabras» por lo que ¿qué significa para mi seducir?

Seducir, para mi, es tan simple como la capacidad que tienes tú de alcanzar tus propias metas.

Sin letras pequeñas ni mensajes subliminales. Sin puertas de atrás, ni contabilidad en B. Sin ninguna connotación de estas tan extravagantes que a muchos les asusta.

El mundo seduce…

Está por todas partes, te rodea, está constantemente alrededor de ti. Ese flirteo, esa magia, esa chispa que mueve el mundo. Ellas, ellos, da igual. Todo el mundo lanza miradas cómplices. Lo haces cada día. Para escribir un currículum que sea atractivo. Para hacer ese examen y que te pongan la máxima nota. Cuando te vistes de esa forma tan impresionante. Cuando bailas en la discoteca. Te puedes enfuruñar y encabezonar con este tema. Es mas, te dejo que te montes un movimiento en contra de todo lo que sea eso del coqueteo y demás tonterías que, al final, lo único que conseguirás es engañarte a ti mismo. Y es que si lo miras… el mundo entero seduce.

Seducción como forma de vida

Todo el mundo busca ser el primero en algo, el único en algo o el mejor en algo. Ese triunfo, ese éxito y al final eso, amigo mío, es seducir. Déjate de rollos sexuales que suelta la mayoría de la gente. Están atontados.

Iba yo por los pasillos de un enorme edificio cuando se me acercó una chica muy interesante para mi en aquel momento puesto que, de alguna forma, habíamos compartido ciertas ideas, con ganas de venderme una entrada para una fiesta.

Conforme intentó venderla yo le dije ¨Sedúceme¨, a lo cual ella contesto ‘ya te gustaría’.

La gente tiene un extraño miedo a la palabra seducir, dándole algún sentido exageradamente sexual.

La capacidad de alcanzar tus propias metas.

Sean cuales sean tus pasiones, sean cuáles sean tus deseos tienes que ir a por ellos; y ese camino comienza en ti. Y en el mismo momento en el que empiezas a recorrerlo, empiezas a seducirte.

La seducción empieza siempre en ti mismo, nunca en los demás. Click Para Twittear

Seducción como forma de vida

O me seduces o te piras.

Llámame de extremos, llámame fanático, llámame loco pero es así. O me seduces o al final acabaré sin hablar contigo. Todos mis amigos me seducen. Todas las personas que tienen un mínimo contacto conmigo me seducen. Por cualquier cosa, tiene la magia de, de alguna extraña forma, hacer que yo crezca como persona. Si no eres capaz de seducir será mejor que no sigas leyendo porque no te merecerá la pena y desde aquí te pido disculpas por la pérdida de tiempo causada.

Pero te voy a ser sincero, a ti te pasa lo mismo. Toda la gente que está a tu alrededor está por alguna razón. La gente que está a tu alrededor te es útil de alguna forma. Las personas que no son útiles en nuestra vida acaban desapareciendo. Y eso no es malo, no es motivo de enfado, ni es triste. Es así, y lo único que quiere decir es que esas personas y tú no compartíais metas, no compartíais pasiones, gustos, ideas, etc…

Es el momento perfecto para empezar a seducir.

¿No te parece una estupidez que tengamos tanto miedo a esa palabra cuando esa palabra mueve el mundo entero?

Muchos le dan a «seducir» una connotación sexual extravagantemente exótica de la cual se asustan, cosa que también me parece muy absurda y de la cual ya hablaré. Pero al final todos seducimos, siempre. Con mejores y peores armas. Siempre tenemos algunas metas que cumplir. Porque, créeme, si no tienes metas acabarás bebiendo Black Label a las 3 de la mañana con una Magnum en la mesilla de noche.

Solo pretendía que la gente se quitara un poquito el miedo este a una palabra tan bonita, si lo he conseguido me alegro y si no me pondré algo tristón. En cualquier caso, espero que dejes tu comentario a ver que te parece, te lo agradeceré.