Siempre me ha gustado esa frase. Inspiradora, llena de energía. Cargada de ese poder que te empuja a saltar del sofá y lanzarte al vacío. «Si sabes lo que vales, ve y consigue lo que te mereces.» Grandes palabras de un gran Rocky. Creo que tiene ese toque motivador que a la hora de hacer algo te hace preguntar ¿Y por qué no? ¿Qué podría pasar? Lánzate… La cuestión es ¿Sabes lo que VALES? Pues consigue lo que MERECES.

 Ve y consigue lo que te mereces.

Pues sí oye. ¿Por qué no? ¿Qué te impide hacer las cosas? ¿Qué te impide hacer esto o lo otro? En fin. Tienes que ir a por lo que te mereces, porque te mereces mucho, y lo sabes. ¿Lo sabes? ¿No?

Si fuera por mi te diría que te fueras a por el Everest. Cómetelo. Entero.

Aunque, espera un segundo…

 Si sabes lo que vales.. 

Es curioso porque hoy en día ha nacido esta moda de ir a por lo que te propones. Mola mucho y es muy motivador eso del «sueño americano» o como quieras llamarlo. Lees libros de coaching y de emprendedores que están muy bien y al final concluyen en que tienes que ir a por lo que te propones o, por lo menos, a por aquello que te mereces. Pero creo que todos ellos, como la gran frase de Rocky, tiene una pequeña pregunta importante…

¿Sabes lo que vales? Y, mejor aun… ¿VALES ALGO?

¿Qué es Valor?

Sería un término que estaría muy bien definir. ¿Qué es el valor? Bueno, si nos vamos al diccionario encontraremos que valor es un conjunto de características que hacen apreciable a alguien o a algo. Lo que es lo mismo, algo que de alguna forma sea capaz de destacar en algún ambiente, sea cual sea. Algo costoso. Algo importante en algún aspecto. (Ya se lo que me vas a decir, todos somos valiosos. Me parece correctísimo, pero deja de ser políticamente correcto.)

Y si aplicamos esta definición a las personas…

Hay de los que sí y hay de los que no.

Se dicen que no hay que comparar pero nunca he sido muy fan de los dichos. Comparemos. Hay personas que valen la pena y hay personas que no, y es muy cabrón decirlo, pero es así. (Yo no estoy aquí para hablarte de cuentos). En cualquier materia. Buenos en un trabajo, en un hobby o simplemente como amigos. O lo que sea.

¿Te has dado cuenta que hay personas que regalan el mundo? Me refiero, hay gente que la ves y siempre hace algo. Está metido en un montón de historias. Conforme te ve te saca una energía de donde no la hay. Ya puedes estar en la guerra, que esos hacen que tengas el mejor día de tu vida.

¿Por qué? Supongo que porque les encanta vivir. Es de esa clase de personas que no les importa decir lo guapo o guapa que vas. Que no les importa dedicar 5 minutos de su vida a hablar contigo de lo que sea. Que no se preguntan qué pasará, qué pensará, qué esto o qué lo otro

¿Sabes lo que VALES? Pues consigue lo que MERECES

Pero claro, por el otro lado está la gente que tiene miedo de todo. Gente que parece que siempre tiene problemas, todo le parece mal. Parece que el universo entero haya conspirado solamente contra ellos.

«Me acuerdo de una chica que conocí hace ya algún tiempo. La verdad es que me llamaba la atención porque era una tía que hacía mogollón de cosas. Estaba metida en miles de proyectos. Carrera universitaria, modelo con sesiones interminables de fotos, diseñadora gráfica, camarera en un pub y alguna que otra historia que completaba su currículum. Lo curioso es que iba conociéndola poco a poco y me fijé en un detalle.

SIEMPRE hablaba de problemas. Que si tenia muchos trabajos en la carrera. Luego tiene que ir a hacer esto y no le apetece. Luego por la noche tiene que currar y estará cansada y no le apetece…»

¿Has conocido gente así? No te voy a decir lo que debes o no debes hacer pero a mi esa clase de personas no me seducen.

¿VALES ALGO?

 Está claro que cada uno somos de una forma diferente. Está claro que cada uno estamos en una etapa vital diferente y está claro que cada uno tiene un proyecto de vida diferente. La cuestión es, ¿haces algo por valer más o te quedas esperando a que te compre cualquiera que pase por la calle?

Lo cierto es que las personas que tienen algo que ofrecer al mundo, regalan ese algo. No por nada en especial sino porque les enamora hacerlo. Están enamorados de si mismos, de hacer lo que les gusta. No es narcisismo, es pasión por lo que hacen. Exámenes, trabajos, obligaciones. Todo son tonterías para esas personas. ¿Sabes por qué? Porque, a la larga, la vida está hecha de excepciones, no de normas.