Quienes Somos

“La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.”

Supongo que te suena. Es un fragmento de “El club de la lucha”. De alguna manera siempre nos hemos sentido identificados con el libro o la película. Y de alguna manera, quienes escribimos aquí somos dos personas antagonistas. Es por eso que hemos decidido utilizar estos seudónimos.

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El cerebro de Jack

Llevo un rato pensando, ¡qué novedad! Siempre pensando. Soy un jodido reloj  que no para de hacer tic tac. Y las horas pasan, demorando estos pensamientos que roban tiempo y esfuerzo.

Llevo 2 jodidas horas pensando en lo mismo: en si lo haré o no lo haré. Y sé de sobra que no lo voy a hacer, porque es lo que ocurre cuando pienso.

Odio estos malditos momentos en que todo da vueltas, en que barajo los yines y los yanes de cada acción que me planteo y termino por anclarme a las dudas más intrínsecas de mis miedos.

Pero supongo que podría ser peor, podría no pensar, podría vivir en una vorágine de acciones sin sentido, podría ser poco más que un mero dato estadístico que despierta, trabaja y vuelve a dormir.

Soy terco y obstinado. Incorregible y repetitivo….pero empiezo a conocerme.

Y conocerme es el mayor de los retos.

La pasión de Jack

Las 4 a.m. en ese pequeño rectángulo del coche. Los segundos se hacían eternos. Alguna parte del recóndito mundo me había acogido a esas horas tan extrañas de la mañana, estaba lejos de casa, estaba lejos de nadie, estaba conmigo. Creo que a veces lo peor que puede pasar a uno mismo es acabar frente al espejo, mirando esa alma marchita. Hay gente que se miente, pero si tienes la suerte de ser capaz de decirte la verdad…

Joder si tienes esa maldita suerte te conviertes en algo extraordinario. No sé si soy capaz de decirme la verdad, no sé si me miento, no sé nada… solo creo que esa noche, esos suspiros de aire frío me despertaron de algún extraño sueño y ese despertar decidió que ya era hora de empezar a alcanzar mis sueños. Ya ha pasado un tiempo desde aquel entonces, no he alcanzado lo que quería alcanzar pero he dado grandes pasos en el camino de encontrarlo.

¿Qué te puedo decir de mi?

Sigo vivo… Sigo caminando.

Descubre quién eres.

¡Empieza a ser feliz!

¿Sabes quién eres? ¿Sabes lo que quieres?

Creemos que hoy en día es imprescindible responder a estas preguntas para obtener esa felicidad. Conocer tus miedos, tus sueños, tus esperanzas, tus pasiones es la clave para el éxito, definiendo el éxito como tú quieras hacerlo.