Dos años nos contemplan. 104 reflexiones compartidas contigo y también con nosotros mismos.

Miles de palabras, cientos de ideas y decenas de formas de ver el mundo que, muchas veces, no llegan a comprenderse.

Y ese es nuestro temor. En muchas ocasiones, al hablar con alguno de nuestros lectores, nos hemos dado cuenta de que nuestras reflexiones están tan basadas en otras profundamente asentadas que resultan complicadas de comprender, de encajar. Es poco común que el lector las sienta como propias.

Aún así, me alegra saber que servimos de confrontación, que obligamos a esas personas que nos leen a plantearse un poquito si están o no están de acuerdo con nosotros.

Mira que sois raros

Y sí, nadamos un poquito contra corriente y nos gusta plantearnos casi a diario si lo que estamos haciendo es lo que queremos hacer. Y de un tiempo a esta parte, entre obligaciones laborales, personales o de estudios, hemos dejado un poco abandonado el fin último de este blog: conquistar miedos.

Es muy cierto que llevaba años queriendo estudiar mi segunda carrera y supuso un reto decidirme a hacerlo, pero hoy en día no hay reto ni conquista en estudiar y aprobar exámenes. Por mucho que disfrute haciéndolo.

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Por circunstancias, también hace demasiado tiempo que no enfrento ningún gran reto personal, ya sea deportivo o espiritual.

Y por todo eso, siento que es hora de parar un poco y empezar de nuevo.

Conquistar miedos es más difícil en solitario. No porque se vuelvan más complejos, sino porque nadie te da el último empujón que te hace meterte en líos.

Conquistar miedos es más difícil en solitario. Click Para Twittear

Así que hemos hablado los tres intregrantes del blog y nos hemos prometido que durante este verano nos meteremos en líos.

Y también haremos algo más importante: aprenderemos a salir de ellos, llevándonos nuevos aprendizajes con nosotros para volver por aquí en Septiembre y contaros que necesitamos nuevos miedos que conquistar.

Esto es una despedida temporal, hasta después de verano.

Sé valiente y cómete un poquito el mundo. Cacho a cacho, o a bocados. Como tú prefieras.