No es lo que pasa, sino lo que haces con lo que te pasa. Click Para Twittear

Vamos a jugar a un juego. Y tranquilo, no es como los que propone Jigsaw en la sangrienta saga de películas Saw.

Aunque precísamente por ahí van los tiros. Te propongo convertirte en actor. En actor de por vida, de contrato indefinido, vaya.

Desde el principio te dejaré claro que aunque se trate de interpretar a un actor, la cosa no va de fingir, ni mucho menos. Espero no haberte desilusionado. En el caso de que aún hayas decidido continuar leyendo, voy a ir al meollo del asunto, a explicarte de lo que realmente va esto.

De extra a actor principal.

¿Sabes esos entrenadores de equipos de fútbol que además también forman parte del equipo como jugador? Pues tú vas a ser como mínimo tan molón como él.

¿Quieres saber por qué? Pues porque también vas a tener dos roles, !y que roles! Un actor sin un buen director no creo que pueda dar todo lo que puede llegar a dar. Seguramente se quedaría lejos de saber hasta dónde llega su máximo potencial, y sobre todo, cómo explotarlo.

Así que, sin mas preámbulos, te presento a tu director. Tú mismo. Date la mano si quieres, o un abrazo, ya que estamos. ¿Se te ocurre alguien mejor para explorar y hacer explotar todo ese potencial que hay encerrado en tu interior?

Las decisiones nos construyen o nos destruyen - Mario Alonso Puig Click Para Twittear

En este juego te propongo que vivas tu vida como si se tratara de una película. Tu película. No la de tu familia, ni la de tus amigos. La tuya. Por supuesto ellos van a ser parte de ella, pero siempre actuarán de forma secundaria, ya sea como extras o cómo secundarios de lujo. Sé bueno y ponlos luego a todos en los títulos de crédito.

Conviértete en el director de tu propia película ¡3,2,1, acción! 

Ahora eres autónomo, no tienes que darle explicaciones a absolutamente nadie. Esto es un gran poder, casi tan grande como el del mismísimo Spiderman. Prepárate porque como todo juego, este también necesita acción. Y mucha, además.

Después de cambiar el enfoque a todo lo que vaya sucendiéndote en tu propio film, llegará el momento de tomar decisiones. Y esa es la esencia del juego, la toma de decisiones. Decisiones que hagan de cada día de tu vida la mejor película que te hayas podido imaginar nunca.

 

Conviértete en el director de tu propia película

Y al final del día harás una increíble proyección en tu cabeza que te permitirá sentir todo tipo de sensaciones, emociones y sentimientos. Dependiendo claro está, de las decisiones que hayas ido tomando mientras rodabas cada toma, cada escena.

Olvídate de copiar: cada director es un mundo. Click Para Twittear

También tendrás que tener en cuenta que muchas veces, las escenas no acabarán tan bien cómo esperabas. Los demás actores no están contratados, y por tanto, no los puedes manejar a tu antojo, ni darles un guión específico ni nada por el estilo. ¿Qué gracia tendría esto si todo el mundo siguiera un papel fijo, verdad?

 

Plagiar no está bien. 

A lo largo de nuestra vida, hemos ido viendo escenas de todo tipo. En algunas habremos sido actores secundarios, o quizás sólo extras. Sea el papel que sea, de todas hemos aprendido algo. Y no veo mejor forma de aprovechar cada actuación que aprendiendo de ella, decidiendo si podemos adaptar lo aprendido a la hora de rodar y actuar en nuestra película.

 

Conviértete en el director de tu propia película: no copies

 

Olvídate de copiar: cada director es un mundo.  No creo que el payaso del crimen fuera hoy en día uno de mis ídolos si Christofer Nolan hubiera copiado al Joker de 1989 y Heath Ledger hubiera hecho lo propio con Jack Nicholson.

Cultiva tu orgullo. 

Esto te quitará el mochilón que más de una vez has decidido ponerte sin hacer ninguna falta.

¿Qué hay dentro de esa mochila? Pues la sensación de necesitar que la película le guste a todo el público, de que sus críticas sean siempre buenas, de que cada toma salga siempre bien a la primera…

En resumidas cuentas, te has echado a la mochila a tu ego. ¿Te es familiar, verdad? ¡Así no se pueden hacer películas decentes hombre!

Pégale una patada en el trasero a tu viejo amigo. Para crear tu historia solo tienes que contentar a una persona, y esa persona es el director, que casualmente eres tú mismo.  

Rodeate de un staff que te haga crecer. 

Está claro que tú debes ser, al final, el que decida el rumbo que quieres darle a cada escena, pero tampoco es cuestión de que vayamos de megaestrellas egocéntricas. No creo que sea muy sano.

Todos tenemos que elegir bien y ser conscientes de por  quién debemos dejarnos aconsejar y, ¿por qué no?, guiar.

Habrá gente que verá la toma desde el rodaje de la escena de al lado y te propondrá algo que puede ser más interesante o emocionante que lo que tú en principio habías pensado.

El director perfecto, por suerte, no existe. Click Para Twittear

Tendrás que elegir muy bien esas personas que quieres que formen parte del elenco de tu gran súperpoducción. Lo que te interesa es gente que sume, que aporte ideas o que, de vez en cuando, nos haga críticas constructivas. El director perfecto, por suerte, no existe.

No permitas que nadie te diga que no puedes rodar algo. 

En este punto quiero hacerle un pequeño homenaje a Chris Gardner, el personaje que interpreta Will Smith en la motivadora película En busca de la felicidad.

Conviértete en el director de tu propia película: no permitas que nadie te diga que eres incapaz de hacer algo.

 

Para producir tu película dispones de un presupuesto limitado. Con esto me refiero que, al tomar decisiones, éstas no tengan consecuencias negativas ni en tí ni en tu entorno.  Si te excedes del presupuesto, mucho me temo que las siguientes escenas no tendrán la calidad que te gustaría.

Mantén siempre tu perspectiva de director. Click Para Twittear

Teniendo esto claro, nunca dejes que nadie te meta miedo a rodar una escena que para ellos puede ser de terror pero para tí simplemente sea de riesgo. Mantén siempre tu perspectiva de director.

 

Espero haberte hecho saltar alguna chispita de curiosidad y que le pongas a tu película un poquito mas de intriga, amor y por supuesto…ACCIÓN!