Convertirse en un persona seductora. Supongo que todo hombre se ha planteado alguna vez cómo lograrlo.

Llevo unos días viendo la serie Lucifer. Y, al verla, no puedo evitar acordarme de otras series: Californication, Sherlock. ¿Que por qué? Porque, salvando las distancias, sus personajes principales son iguales.

Son hombres de mediana edad, que se comen el mundo. Hombres valientes, atractivos, fuertes. Todos son hombres admirados y odiados a partes iguales por las personas que les rodean.

Y todos tienen un éxito arrollador con las mujeres. Pero, ¡ah!, faltaba una cosa. Todos están solos.

La soledad de la cima

En muchas ocasiones me he planteado el porqué de tan arquetípico personaje, planteándome si hay algo real en ellos o son un ejemplo de pura ficción, imposible de encontrar en la vida real.

Y la primera persona que me viene a la cabeza es un buen amigo, de quien no diré el nombre. Él es un hombre de mediana edad, atractivo, fuerte, seguro, con unas habilidades en casi cualquier ámbito muy dignas de admirar. Y sin embargo, durante años me pregunté quién era su “mejor amigo” o si tan siquiera existía tal figura para él.

Convertirse en un persona seductora: Chavela Vargas, la seductora solitaria>

Es alguien a quien admiro. Alguien a quien mucha gente admira y envidia.

Y a veces, odia.

Y no quiero centrarme en hombres, porque también existen mujeres así. Decía la muy admirada (especialmente por mi padre) Chavela Vargas que el precio de la libertad es la soledad. Y me temo que pueda ser cierto.

El precio de la libertad es la soledad. - Chavela Vargas Click Para Twittear

Pero claro, no me refiero a una soledad real. Todos los personajes de los que hablo tienen sus amigos, sus conocidos. Es solo que se no se aprecia entre ellos la relación de amistad que normalmente rige el mundo que vivimos. Es una amistad distante. Una amistad compartida una o dos veces al mes.

La gente viene y va

Mi madre siempre me pregunta por la gente. Le extraña, como a tantos otros, que de pronto deje de ver a Dodger o a Alberto. Creo que le preocupa. Como si dejar de ver a alguien significara que algo ha fallado en la relación. Y cuando le explico que la gente va y viene, que algún día volverán(o no), creo que no acaba de entenderlo.

Era otro día más de salsa. Esperaba en la cola cuando apareció un conocido de otras clases.

– Ey, ¿qué tal? ¿con quién has venido?

– Solo – la cara de Carlos no tenía desperdicio. Algo chirrió dentro de él al oír esa palabra.

También se da la circunstancia contraria: cuando le digo que he quedado con tal o cual, me pregunta de donde salen tantos “amigos”, porque siempre estoy quedando con alguien nuevo.

La soledad es, como poco, relativa. Click Para Twittear

Pero no, NO me siento identificado con personajes como Lucifer o Hank Moody. ¿Por qué?

¿Se puede ser feliz sólo?

La soledad es, como poco, relativa. Y creo que es cierto que, en el mundo real, existe el arquetipo de hombre maduro e independiente capaz de comerse el mundo por sí mismo.

Pero también creo que existen dos formas de ser uno de ellos.

Casanova y Don Juan son dos formas distintas de definir a un hombre seductor y romántico, independiente y seguro de sí mismo  . Capaz y autosuficiente.

Pero existe una gran diferencia entre ambos que deberías conocer.

Don Juan Tenorio

Don Juan Tenorio es un personaje literario(que representa a muchos seductores de la de corte española) romántico y emotivo, pero a la vez egoísta e inmoral. En la obra de Tirso de Molina comienza como un hombre extraordinario que se enriquece y se crea una gran fama por sus hazañas pero con el devenir de la obra se torna como un hombre truhán y pendenciero. Tiene un gran don de palabra y es capaz de conquistar a cualquier mujer, convirtiendo esa conquista en su meta principal.

Convertirse en un persona seductora: Don Juan, el seductor inmoral

Este personaje queda reprensentado en la película Don Juan de Marco, muy recomendable, dónde se da a entender que llegó a seducir a más de 1000 mujeres.

Giacomo Casanova

Aunque se le conoce, principalmente,  por sus conquistas amorosas, que en toda su vida fueron 132según su más importante obra autobiográfica, Giacomo fue un intenso viajero que formó parte de las cortes tanto de Italia como Francia o Rusia. Se codeó con Luis XV, Madame de Pompadour y tuvo gran confianza por parte de los reyes. Se le atribuye la creación de la lotería estatal francesa en 1757, la realización de diversas misiones secretas y una relación no muy amistosa con Voltaire.

Viajó Zúrich y se enclaustró por un tiempo en una abadía, recibió una condecoración del papa Clemente XIII, dejó embelesado a Federico II el Grande de Prusia, ofreciéndole éste el mando de los cadetes de su ejército, conoció a Catalina la Grande en San Petersburgo. En Madrid concibió un plan para que suizos y alemanes allí residentes formaran una colonia en Sierra Morena, y en Barcelona fue arrestado por un affaire con la esposa del Capitán General del ejército (1768).

Convertirse en un persona seductora: Casanova, el seductor persuasivo

En general, Giacomo Casanova fue un personaje de mundo, adaptado a diferentes circunstancias y capaz de ganarse el favor de casi cualquier persona que llegó a conocer, no sólo las mujeres.

Las GRAN diferencia: cómo convertirse en un persona seductora

Seguro que has oído un montón de veces hablar de los dos, de Giacomo y de Don Juan. Fueron dos grandes seductores. Tan grandes, que su nombre pasó a formar parte del imaginario social.

Pero, déjame añadir una única diferencia más. Don Juan fue dejando una colección de mujeres que lo odiaban. Así como muchísimos enemigos entre los hombres a cuyas esposas seducía.

De Casanova, en cambio, se dice que mantuvo correspondencia con cada una de las mujeres que conoció en su vida hasta el momento de su muerte. Y que todas ellas acudieron a su entierro.

Sea esto cierto o no, nos deja dos personajes similares pero opuestos. Ahora te pregunto, ¿con cuál de los dos te gustaría identificarte?