Hoy es un gran día. No sé que habrás hecho hoy para que lo sea. Pero seguramente, al leer el título, se te ha abierto un portal hacia el optimismo. Se te han puesto los ojos brillantes. Puede que hayas pensado que tus problemas vayan a desaparecer. Porque joder, vas a conocer al amor de tu vida. Eso no pasa todos los días. Pero, ¿y si te digo que ya os conocéis desde tu primer día de vida? No, tranquilo, no es aquella enfermera que te cortó el cordón umbilical.

Vive en ti.

Si eres tan fan como yo del rey león, te habrás acordado de Rafiki. Pero en este caso no es de un animal del que quiero hablarte. Ni siquiera es un ser humano. No voy a darte tips, ni consejos, ni trucos para ligarte a nadie. Voy a hacer algo mucho mejor. Voy a presentarte a la mujer de tus sueños. A la que sí debes tener en un pedestal. Y a la que vas tratar cómo una diosa. Porque mucho me temo que tu vida gira alrededor de ella. Llegó la hora: te presento a tu mente subconsciente.

Hora de las presentaciones.

Lo mejor, o lo peor, según lo mires, es que tú sabías que ella existía. Pero cómo te habrá pasado alguna vez, había pasado desapercibida. Quizás igual que aquel chico de tu clase del instituto. Ese que sin conocerlo pensabas que era un capullo. Y meses más tarde eráis cómo hermanos. Porque descubriste que era la ostia. Pues me temo que ahora te va a pasar igual. Antes de contarte maneras de cómo conquistarla, te voy a dar motivos. Por los que creo que no vas a tardar ni un segundo empezar un plan de ataque hacia su corazón.

Dirige el centro de operaciones. Digamos que tu cuerpo es un ordenador. Y ella es el sistema operativo. Lleva a cabo todas las tareas secundarias. Pero no por eso menos importantes. Tú solo eres consciente de una pequeña parte de lo que tu mente capta. Para que te hagas una idea. El 10 % de la mente, es la parte consciente. Con la que por ejemplo, planeamos lo que vamos a hacer durante el día. O la que usamos para resolver un problema de matemáticas. El otro 90% lo ocupa la mente inconsciente. Ella es la que analiza la información que captamos del exterior.

También es la que se encarga de que seas creativo. Te saca esa vena artística que llevas dentro. O esa parte intuitiva que tan bien te sienta muchas veces. Pero lo que más me impacta de ella es que vive el presente. Y carece de sentido crítico. No diferencia las cosas buenas de las malas. Ni las reales o imaginarias. Y es por eso justamente por lo que se puede reprogramar. Que es lo que te voy a hablar después de haberte mostrado alguna de las características del amor de tu vida.

cerebro

 

Conquístala.

Y ponla a trabajar para ti. Juntos formaréis un equipo formidable. Voy a contarte una de tantas formas de hacer que vuestra unión sea aún más fuerte. Es tan solo un adelanto de lo que más adelante te mostraré. Una de las maneras más potentes de estrechar vínculos con ella. Con tu querida mente subconsciente.

 

Revés psicológico.

 Una de las forma más comunes que tienes de autosabotearte. Crees que deseas conseguir algo con toda tu alma. Pero en realidad hay un muro invisible que no te deja avanzar. Te impide emplearte al 100% a la hora de ir a por tu objetivo. Conscientemente crees que te mueres por conseguirlo. Pero en ese gigante que mueve los hilos de tu vida, algo no va bien. En tu mente inconsciente hay creencias sumergidas que te protegen. Ella no quiere ponerte en peligro. Así que estás en una encrucijada. Una parte de ti desea conseguir el objetivo y la otra no. ¿Y qué puedes hacer para destruir ese muro? Vamos con un ejemplo para verlo más claro.

Imagina que te propones iniciarte en el mundo de la calistenia. Has oído hablar maravillas de ella. Tienes en mente empezar algún día. Pero solo entrenas mentalmente. La barra de dominadas aún te está esperando. Y lo que le queda a la pobre. A no ser que tomes acción y sigas estos tres sencillos pasos:

1. Reconoce que existe ese muro. Eso ya es un gran avance. Cómo ya sabes, la mente inconsciente procesa información a una velocidad brutal. Es por eso que no has reparado en las excusas que tienes en lo más profundo de tu ser. Y que hacen que te quedes congelado cada vez que te plantees avanzar hacia tu objetivo. Has pasado un montón de veces por el parque. Y ahí estaban esos chicos haciendo trucos imposibles en una barra. Al llegar a casa te prometes que mañana mismo empiezas a entrenar cómo ellos. Pero ahí está ese muro. Día tras día te lo sigues prometiendo. Pero ahí se queda la cosa. En promesa.

2. Chócate contra él. . Y cuanto más, mejor. Pronto descubrirás los motivos por los cuales ella no deja que avances. Eso sí, siempre con una intención positiva . Una vez tengas identificadas las objeciones que te ha expuesto tu inconsciente, dale respuestas satisfactorias. Motivos por los cuales ella entienda que se equivoca. Descubres que aún no te has colgado de la barra por miedo a lesionarte. Mucha gente ha sido la que te ha dicho que es un deporte lesivo. Pero también es verdad que existen muchas maneras de evitar que eso pase. Así que buscas información en vídeos, libros o personas metidas en el tema. El muro ya empieza a temblar. Tanto que con sólo un dedo lo consigues tumbar. Y eso que todavía no has empezado a entrenar.

3. Es hora de tomar acción. Y demostrarte que todas esas objeciones que te había regalado tu subconsciente ya no están. Simplemente cógete unos guantes. Vete al parque. Saluda a la barra. Y a hacer dominadas cómo un loco. Bueno, mejor ve poco a poco. No vaya a ser que sea verdad eso de que la calistenia es un deporte lesivo. Sólo un poco. De todas formas, te animo a probarlo.

 

Espero que te hayas enamorado tanto cómo yo lo hice en su día. Porque de verdad, formaréis una gran pareja. No es por quedar bien eh. Lo digo en serio. En otro artículo te enseñaré otras maneras de llegar aún más a su corazón. !Gracias por leernos!