Cada uno tiene sus luchas y sus guerras. Hay algunos que nos peleamos por un kinder bueno, otros por luchas sociales. En fin, cada uno tiene su guerra, y cada cual es legítima. Hoy voy hablar de la palabra NO.

 ¿A qué viene esto?

Exacto, ¿a qué viene esto? Siempre hablando de chorradas y hoy algo serio. Bueno, tranquilo, será la edad.

En realidad esto viene a que hoy en día existe un pequeño mal entendido en la sociedad. Bueno, en la sociedad sociedad no, en una pequeña parte de esa sociedad, porque al final la sociedad es muy grande y no a todo el mundo le preocupan estos temas.

Verás, te explico, por una parte esta esto de la lucha feminista, ¿has oído hablar de ella? Bueno cada uno que luche por lo que quiera luchar. No voy a entrar a escribirte la historia del feminismo ni nada por el estilo, voy hablar de una frase. Una frase que se repite mucho y que personalmente me llama mucho la atención…

«Cuando una mujer te dice que NO, es que NO.» No seré yo quien te lo cuestione.

Y por otro lado está esto del «mundo de la seducción», mundo sombrío y autoproclamado que dice, «un NO, no siempre tiene que ser un NO al 100%».

¿Y quién coño tiene razón?

Porque esto parece el juego de la cuerda, ya sabes 2 equipos, una cuerda y cada uno tira para su lado, pero lo cierto es que los dos tienen razón. Te explico.

-¿Te vienes a cenar? Hace tiempo que no nos vemos.- Lo cierto es que sí, hacía tiempo que no nos veíamos. Y más aun teniendo en cuenta la frecuencia con la que solíamos disfrutar de nuestra presencia el uno del otro. Todos los días. Pero aun así le dije que NO. Era época mala para mi. Exámenes, exámenes, exámenes. Y no te creas que no me apetecía pero aun así…

El mundo feminista ve a la mujer como un ser independiente, capaz de tomar decisiones por si misma. Capaz de saber lo que quiere y todo eso. Y no le falta razón. Lo que sucede es que la mujer entra dentro del cupo de ser humano. Viene de fábrica y este programa no se puede desinstalar. Lo que implica que como todo ser humano, tiene sus inseguridades, miedos, frustraciones, contradicciones, gilipolleces y demás. Igual que las tengo yo. Igual que las tienen mis dos tortugas y exactamente igual que las tiene mi perro. Será cuestión de naturaleza.

¡Basta ya! un NO es un NO

¿Esto qué quiere decir? Que el ejemplo feminista sólo contempla un panorama. Un tipo pesado que se presenta a una chica por la calle, discoteca, etc. cual payaso demoniaco. Empieza a atosigarla y por mucho que esta le diga vete, este está ahí.

Pero la vida es un pelín más compleja.

Un NO, ¿es un NO?

Lo cierto es que me apetecía ir a cenar con Cerebro pero, ¿por qué le he dicho que no? A sí. Ya sé. Exámenes. Ese papel que dice si eres apto o no en responder preguntas. Y es que en ese momento, como todos los años, tengo una contradicción. Por un lado está lo que debo hacer, estudiar, y por otro lo que deseo hacer, cualquier otra cosa. Y uno tiene que elegir. Y no te creas que la decisión es fácil. Porque hay planes que es muy complicado rechazar, igual que hay otros que es muy complicado aceptar.

Y, eh, te conozco. No me vengas con eso de por un día no pasa nada ni con lo otro de, si es lo que debes hacer, quédate haciéndolo. Llevo años en esto, ¿vale?

Somos más complejos que una fórmula de física cuántica. Así que la primera persona que sepa al 100% qué quiere con su vida, que tire la primera piedra. Pero que sepa de verdad, porque luego están los listillos que se derrumban a la mínima de cambio.

Quitando los ejemplos del payaso loco, desde un punto de vista personal, un NO son tantas cosas que te puede explotar la cabeza. El problema radica justamente en los payasos locos. Porque es el ejemplo que siempre se ha plateado.

-Es que claro, a mi me viene el típico baboso, y yo le digo que no y no se aparte. No lo entiende. Hijos sanos del patriarcado.

Pero, en tu día a día, ¿un no es un NO? Es decir, ¿Quieres estudiar esta carrera o la otra? ¿Quieres ir a trabajar en esta empresa o en la otra? ¿Microsoft o Apple? ¿qué deporte quieres hacer? ¿Prefieres pasta o arroz? ¿Coche o moto? ¿o quizás barco? ¿salsa o bachata?

Si eres de las personas que puede responder a estas preguntas con una convicción de hierro, rechazando la otra propuesta al 100%, acepto mi derrota. Has ganado. Reconozco que para ti un no es un NO. Pero en el momento en el que dudes, como cualquier otra persona, como yo, plantéate que un NO pasa a ser muchas posibilidades.

Deber vs Desear

Es normal, acéptalo. Yo creo que esta batalla ha estado desde siempre con nosotros. Contigo. Conmigo. Con la abuelita maja del pan, con el taxista. Con todos nosotros.
Está presente en la clásica respuesta de «no puedo, tengo novio/a» Que se traduce en, no debo pero, ¿deseo?

¡Basta ya! un NO es un NO

Acepto que hay veces que sabes y sientes que no quieres ni deseas algo. Sí, existen esas veces. Pero seamos sinceros, ¿cuantas veces te ha pasado?

«- Te aseguro que muchos – suelta el Ego de algunos.»

Va en la naturaleza humana y no tiene nada que ver con el sexo, ideal político, orientación, IP del ordenador, película favorita o ropa interior que tengas.

El NO de la seducción

Lo que sucede es que este mundillo de la seducción no ha explicado con claridad este término del NO. Por lo que algunas veces, como el famoso caso de Álvaro Reyes, ha levantado cierta polémica. Eso y que hay personas que entienden todo en sentido literal. Tanto ellos como ellas, y así se crea una guerra de pandilleros absurdos que no se sabe a donde coño va.

«Cuando una mujer dice NO en realidad quiere decir que SI» 

¿Literal o figurado? Da igual, lo cierto es que esa frase es también aplicable a hombres. Cuando yo rechacé la propuesta de Cerebro de ir a su casa a cenar ¿quería decir que no? Lo cierto es que me apetecía mogollón cenar con él, pero no debía hacerlo. ¿Entonces? Un NO, ¿es un…?

DEPENDE…

Depende de la situación, de la persona, del contexto. No puedes generalizar el mundo. No puedes crear una ley informática. Si hago esto entonces pasa otro. No funcionamos así. No funcionamos así.

Basta ya de batallitas de egos entre sexos que no lleva a ningún sitio. No somos iguales. Somos entes diferentes, todos. No hombres y mujeres, sino todos. Y tenemos que ser un poco empáticos y tratar de entendernos. No robots programados.


 Creo que mi persona representa uno de los aspectos más machistas que se pueda ejemplificar a nivel teórico. Muchas veces no acepto un NO por respuesta. Me suelo imponer ante los demás. Me la sopla los sentimientos que tengas y me da igual si te estoy o no ofendiendo, es más, probablemente si te ofendo no me de ni cuenta. He creado situaciones jodidamente incómodas. He dicho chistes racistas, sexistas, negros, rojos, blancos, verdes y de todos los colores, sabores, aromas e -istas posibles y por haber. ¿Pero aun así? Aun así, curiosamente he conseguido tener cierta conexión con esas personas que suelen llamarse «feministas», negros, rojos y azules, moros y cristianos. ¿Por qué? Porque al final, la cuestión no radica en lo que haces, sino en como lo haces, pero ese es otro tema…


Este es un tema un tanto especial y delicado por eso te agradecemos que dejes tus comentarios y tu opinión. Y si te gusta nuestro contenido danos un me gusta y comparte. Por todo lo demás un saludo, nos leemos.